Frutos secos y deshidratados

Los frutos secos han gozado de cierta mala fama durante años. Sin embargo, en cantidades moderadas son esenciales para una dieta sana y equilibrada. Y es que te aportan minerales, vitaminas y grasas saludables, entre otros nutrientes.

Consumiendo frutos secos ecológicos, estos nutrientes se incrementan. No sólo porque son recogidos en el momento adecuado, sino porque durante el cultivo no utilizan sustancias que, además de ser nocivas para tu salud, no permiten que el fruto desarrolle todas sus propiedades. De la misma manera, todo el proceso de descascarado, tueste y envasado, se realiza de manera cuidada, natural y sostenible.

Combinados con frutas deshidratadas ecológicas, puedes conseguir magníficos resultados. Por ejemplo un muesli hecho a tu medida, justo con los ingredientes que más te gustan.

Las frutas deshidratadas también son magníficas para añadir en postres o ensaladas. Porque cuando hablamos de ellas no nos referimos únicamente a las típicas pasas u orejones. Sino a arándanos, piña, mango, frambuesas... Una amplia variedad donde sólo tu imaginación pone los límites a la hora de utilizarlas.

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